Detalles
  • Lo que debo saber: Es el momento de sentarnos a comer. Puede ser toda una experiencia. Nuestro centro dispone de todo lo necesario para este momento.
Descripción

El hecho de comer en la guardería, como el resto de hábitos que el niño debe adquirir en este nuevo ámbito, se puede convertir en un obstáculo al principio, pero también representa una gran oportunidad de aprendizaje, una escuela de sociabilidad y convivencia que le ayudará en su desarrollo y en su capacidad para afrontar situaciones nuevas. En casa, la comida y la cena son una lucha: vuestro hij@ hace las mil y una, y se muestra desganado e inapetente. Los papás os preocupais porque teneis miedo de que en la guardería haga lo mismo. Sin embargo, te puedes llevar una sorpresa: puede que en la guardería el pequeñ@ coma con apetito y no se deje nada en el plato. Incluso, puede darse el caso de que quiera repetir o coma alimentos que hasta el momento había rechazado y se había negado a probar. La explicación es psicológica: para el pequeño, resulta más divertido comer con los amigos que hacerlo en casa con mamá y papá, que, a menudo, hablan entre ellos o se muestran preocupados por la cantidad de comida que el niño toma. Además, en la guardería, se activa el mecanismo de la “emulación”: el niño ve que sus compañeros comen y se siente animado a hacer lo mismo. De esta manera, comer en la guardería puede ser beneficioso, y casi siempre lo es, tanto para tu hijo como para toda la familia.